Enseñe a sus Hijos cómo Ganar y Gastar Sabiamente (12)

Para ahorrar más dinero hay que enseñarles a sus hijos a cómo ganar y gastar sabiamente.

En los Artículos anteriores hemos hablado de cómo hacerse más rico cuando más se acerca a la jubilación, siguiendo normas sencillas con una buena medida de paciencia y persistencia. En este elemento, en lugar de enfocarlo a usted, enfocaremos a sus hijos o su futura descendencia.

[box type=”info”]Este es el Artículo No. 12 perteneciente a la Serie “12 Elementos claves en las Finanzas Personales“.[/box]

ahorro, enseñe a sus hijos, gastar sabiamente, ganar dinero, Los padres desean que sus hijos tengan éxito, no sólo financieramente sino en todos los aspectos de su vida. El éxito en general y el éxito financiero van juntos y su relación no es accidental. Aquellos que desarrollan el hábito de trabajar con diligencia, establecerse metas y lograrlas, y evitar las tentaciones de la rápida gratificación porque toman en cuenta las consecuencias futuras de las decisiones de hoy, son generalmente más exitosos en todos los aspectos de la vida que los que no lo hacen. Hay muchas maneras de estimular en sus hijos estos atributos. Lograr que empiecen a un programa de ganar dinero y ahorrar desde temprana edad es una de ellas.

Una de las más importantes formas de enseñar a los jóvenes a asumir responsabilidad es enseñarles que el dinero se gana; no es un mamá que cae del cielo. En lugar de darles a sus hijos una mesada, págueles por realizar ciertas tareas en la casa y por alcanzar metas educacionales. Asocie estos pagos con conversaciones sobre el dinero como medida de ayuda a los demás y de que la mejor manera de ganar más dinero es descubriendo mejores formas de hacer que las otras personas estén mejor. El dinero no es sólo la manera de lograr más lo que uno quiere, es la manera de medir cómo uno está contribuyendo a que los otros obtengan más de lo que ellos quieren. Esta lección pagará importantes dividendos a lo largo de las carreras de sus hijos, sin importar qué carrera escojan.

Por supuesto que usted puede comprar a sus hijos muchas cosas sin requerir que se ganen el dinero para comprarlas. Pero aún cuando usted está pagando por las compras de sus hijos, es posible hacerles entender lo que significan los costos y los intercambios involucrados en todos los gastos. Por ejemplo, los tres autores de este libro tienen experiencia de primera mano con los deseos de los adolescentes de comprar ropa de la marca de moda, aun cuando las marcas más baratas sean igualmente útiles. Puesto que somos economistas, los tres independientemente respondemos a los deseos de nuestros hijos de manera parecida. Les damos a nuestros hijos dinero para comprar su ropa preferida, haciéndoles saber que es su dinero, que si compraran ropa más barata podrían quedarse con el ahorro y usarlo en lo que quisieran. A veces han comprado la ropa más cara, pero a veces no lo han hecho. El punto importante es que ellos enfrentaron la toma de decisiones de compra y cosecharon beneficios si optaron por economizar. De esto tratan las decisiones del consumidor en la vida real.

Esta estrategia también reduce los conflictos entre padres e hijos. Un incidente de la familia Gwartney ilustra este punto. En los años 80 cuando los Gwartney y sus cuatro hijos estaban viajando de Florida a Montana, surgió un conflicto en la primera parada a almorzar. El hijo de once años quería un trozo de carne T-bone para el almuerzo, pero el padre pensó que una hamburguesa y papas fritas eran más apropiadas (y valía la mitad). Después de alguna discusión, el papá Gwartney finalmente ganó, pero el niño de once años no viajaba feliz. La escena se repitió en la cena, cuando el niño de once años, junto a otro de los hijos mayores quería ordenar lomo y langosta, en tanto que papá tenía algo más económico en mente. Después de sólo dos comidas la familia enfrentó un dilema: o iban a ser mucho más pobres para cuando lleguen a Montana o éste no iba a ser un viaje nada placentero.

Cuando discutimos el tema después de la cena, mamá y papá llegaron a un plan: Iban a darle a cada uno de los varones una cantidad diaria adecuada pero nada desorbitante. Si la comida valía más de su mesada diaria, el hijo tendría que pagar la diferencia de los ahorros que tenía para la compra de recuerdos y similares. Pero si el gasto de la comida era menos que la mesada, podía quedarse con la diferencia. Dándose cuenta que podían comer bien y todavía tener fondos sobrantes para uso personal, los hijos estuvieron encantados con la propuesta. ¡Bien! ¡Qué impacto que tuvo esto en la toma de decisiones! El hijo de once años pronto descubrió que había gelatina gratis disponible en varios restaurantes y ahorró casi toda su mesada el primer día. El segundo día descubrió cuan deliciosa podía ser la sopa. El tercer día ordenó comida adecuada, pero de bajo costo, en tanto que todavía ahorraba un poco de su mesada diaria. Los hijos mayores siguieron una tendencia similar y ya no hubo conflictos en las comidas, el resto del viaje a Montana fue placentero y ellos descubrieron que fueron capaces de disfrutar de lomo y langosta una noche durante el viaje.

A lo largo de sus vidas, nuestros hijos tendrán que decidir cómo van a gastar sus ingresos limitados. Si gastan más dinero en una cosa, tendrán menos para gastar en otras. Todos tenemos que elegir y sacrificar algo a cambio. Desde muy temprana edad, debemos enseñar a nuestros hijos sobre esta realidad y brindarles las experiencias que les ayudarán a aprender cómo elegir sabiamente.

Cuando hablamos con ellos sobre el costo de la educación universitaria, tenemos una excelente oportunidad para enseñarles lecciones importantes sobre finanzas personales. Por supuesto esto se puede hacer de más de una forma. Como discutimos previamente, algunas familias desean comenzar a ahorrar para la universidad tan pronto nace el niño. Esto brindará una excelente oportunidad para enseñar a sus hijos sobre el poder del interés compuesto y la recompensa a la paciencia. Cuando los hijos crecen y tenga más oportunidades de ganar dinero, usted debe animarles a canalizar parte de sus ingresos en un programa de ahorros. El programa puede ser utilizado para ilustrar los beneficios de empezar temprano en la vida. Los hijos experimentarán verdadera emoción al comprender que unos pocos dólares ahorrados a la semana hoy pueden convertirse en decenas de miles de dólares cuando sean adultos. Pueden empezar a ver como el ahorro es un juego emocionante que construye un fuerte sentido de responsabilidad y de auto control personal sobre nuestro propio futuro. De hecho, el desarrollo de este atributo es más importante que los fondos que apartamos para la educación universitaria.

enseñe a sus hijos, ahorro, dinero, economia, gastar sabiamente, ganar Algunos padres sienten que la responsabilidad de pagar el costo total de la educación universitaria de sus hijos. Aliviarle al hijo la responsabilidad financiera de pagarse la universidad puede brindarle tiempo y recursos adicionales para aprovechar todas las oportunidades sociales y educacionales. Pero también existen peligros. Darles a los hijos un “viaje gratis” puede socavar su responsabilidad personal. Los autores, que han pasado sus carreras en premisas universitarias, pueden asegurarle a usted que una importante proporción de estudiantes universitarios gastan el ahorro de sus padres principalmente en pasarla bien. Para algunos el fin de semana empieza el jueves y termina el lunes en la noche. Las clases a veces son un inconveniente menor, pero en tanto obtengan notas suficientes para pasar los cursos, o al menos logren que sus padres lo crean, deje que el entretenimiento siga adelante.

Las personas gastan mejor su dinero propio que el de los otros. Los estudiantes universitarios no son la excepción a esta norma. Por tanto creemos que los estudiantes universitarios tendrán más posibilidades de beneficiarse de la experiencia educacional cuando tengan alguna responsabilidad sobre los costos. Un enfoque es darles a sus hijos amplias oportunidades para ganar dinero a la edad más temprana posible, al mismo tiempo que usted les informa que complementará uno a uno los fondos que ellos habrán ahorrado para su educación universitaria y otros fondos que obtengan por concepto de becas. En otras palabras, usted pagará la mitad del gasto total, sea alto o bajo. Esto incrementará su incentivo para ganar dinero, ahorrar y tener éxito en la escuela primaria y secundaria. También les dará un incentivo para economizar el costo de la universidad y tratar de lograr lo más que puedan de sus años universitarios. Este es el camino que siguieron los autores y funcionó muy bien.

En gran medida el éxito en la vida trata del establecimiento de metas, trabajar duro para lograrlas y descubrir cómo hacer que nuestros servicios sean útiles a otros, ahorrar para propósitos específicos y gastar dinero sabiamente.

Ser buenos padres involucra ayudar a nuestros hijos a desarrollar estos atributos desde temprano en la vida. Hacerlo puede ser desafiante y divertido. ¿Quién dijo que la economía era una “ciencia lúgubre”?

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